jueves, 3 de noviembre de 2016

UNA TARDE CON GUILLERMO MUÑOZ VERA

La Academia de la Fundación Arauco
Guillermo Muñoz Vera, junto a la pintora española, Carmen Espínola, son los fundadores de la Academia de la Fundación Arauco ( siglas de Arte y Autores Contemporáneos). Creada en Madrid en 1994, su sede definitiva se instaló en Chinchón en 1997, otorgando becas de estudio a destacados pintores, tanto latinoamericanos como europeos.
Su Academia llegó a alcanzar un alto nivel de calidad, lo que hizo que la Escuela tuviera gran prestigio en Europa y en su momento fue un foco de realismo tan importante como Madrid y Barcelona. Alcanzando un nivel tan destacado como lo es hoy el MEAM.
En el momento más alto de su fama, recibió la visita de destacados personajes públicos, como Isabel Allende, Jorge Edwards, Michele Bachelet y Ricardo Lagos entre otros muchos.
Todos sus alumnos venían becados disponiendo de talleres y residencia de estudiantes. También tenían la posibilidad de exponer y vender sus obras, en grandes galerias europeas como la Galeria Marieschi, en Italia, donde de hecho expusieron varios becados.
La Fundación Arauco ponía a disposición de los alumnos, todos los medios necesarios para superarse en el campo de las artes. A su vez, el talento de Muñoz vera, considerado como el MAESTRO del realismo contemporáneo, sirvió de inspiración a sus alumnos que se destacaron por el dominio de la técnica.
La Academia de Chinchón, convirtió a este pueblo medieval y de pocos habitantes en uno de los principales centros mundiales de la pintura realista e hiperrealista, dando como fruto importantes pintores que hoy tienen sus propias academias y son conocido en Europa, por sus exitosas exposiciones y encargos de pinturas para lugares públicos como iglesias.

Alumnos 
Pasaron por esta Academia varios pintores chilenos como Cristian Avilés, Carlos Vega Faúndez, Daniel Aguirre Aceval, Pablo Santibañez Servat, Aldo Bahamondes, Manuel Teherán, Antonio Cavagnaro, Marcelo Bravo, Mario Caamaño, Alejandro Decinti. Entre los alumnos extranjeros, de España, Italia, Bélgica, Japón, etc. podemos nombrar a Jordi Díaz Alamá, Ismael Fuestes, Rafael Ramírez Maro, Joshinosuke Kosu, Antonio Graziano, etc.
La Casona donde está ubicada actualmente la Academia, fue totalmente refaccionada por Guillermo, ya que se encontraba abandonada y casi en ruinas, recuperando así su antigua belleza.


El Maestro nos invita a recorrer sus dependencias y al entrar por la puerta principal, a la izquierda, nos encontramos con lo que era una gran sala dedicada a reuniones y conferencias y donde hoy se exponen las obras del Maestro.
A la derecha está la oficina de su secretaria, Aurora. Al frente nos encontramos con un bellísimo hall iluminado con luz natural que se filtra a través de su enorme techo de vidrio, dando vida a una serie de estatuas que en su momento sirvieron de modelo en el aprendizaje de diversas técnicas pictóricas.



Subiendo una escalinatas están las salas de clases.



Luego descendiendo a un nivel inferior, se encuentra el taller del Maestro, que da a otro patio de luz, donde lucen modelos en vivo de bodegones y lienzos pintados, en espera de correcciones y retoques.


Entramos a su taller, allí estaba su atril, su mesa donde reposan los pinceles, telas enormes adosadas a la pared con obras espectaculares, etc., sobrecoge estar allí rodeado de tanta obra de arte y junto a su autor el pintor realista más famoso de Chile, en la actualidad.



Recorro mi mirada por el lugar sin querer perder detalle, allí está su escritorio con su computador en el que suena una música latina, a continuación una salita de estar donde ciertamente tuvimos una larga y cálida conversación, al costado una inmensa biblioteca que guarda sus infinitos libros con relatos de su vida y obras...estar allí es un verdadero privilegio...


Taller de imprimación
Seguimos recorriendo la hermosa casona y nos encontramos con los talleres de imprimación y armado de telas, que antes también eran para los estudiantes. Hoy se confeccionan ahí solo las telas para el Maestro y quién se encarga de eso es José Miguel, un chileno que se quedó a vivir en Chinchón.






En el subterraneo se habilitó este espacio para que los alumnos expusieran sus obras. Hoy adornan sus muros las obras del maestro.


Después de tanto recorrido, le invitamos a tomar un chato* en el pueblo, pero él gentilmente nos invita a su casa. Tuvimos la oportunidad de conocerla en su totalidad, sus patios estilo andaluz, donde el mismo había plantado un árbol mágico, que servia para muchas cosas, los subterráneos con vasijas de barro cocido en los que se almacenaba el vino, etc...

Gran honor estar allí. Nos sentamos en una terraza, desde la que podíamos ver todo el pueblito de Chinchón y seguimos nuestra conversación, acompañado de una exquisitas tapas*, como les dicen allá, las que nos preparó la chica que lleva su casa.

Fué una maravillosa tarde.

Gracias Guillermo, por ser como eres, gentil, amoroso y compartir con nosotros tu tiempo, contándonos cosas de ti y de tu Academia. Esto no lo olvidaré el resto de mi vida.

Solo espero que la situación del país mejore y la Academia vuelva a ser como antes, la más famosa de España.


*Chato= trago
*Tapas= Algo para picar

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